El Gobierno de la Ciudad de México ha puesto en marcha el programa “Muévete y métete en cintura en la oficina”. Se contempla que los trabajadores practiquen una hora diaria de actividad física dentro del horario laboral. El objetivo es reducir el sobrepeso, que afecta al 70% de la población. Las enfermedades relacionadas con la obesidad costaron a México en 2008 más de 3.000 millones de dólares.
El sobrepeso y la obesidad amenazan con colapsar el sistema de salud público mexicano. Según una estadística oficial del gobierno, tres de cada cuatro camas ocupadas en los hospitales corresponden a pacientes con enfermedades ligadas a esta pandemia.
Por ello, el Gobierno de la Ciudad de México ha puesto en marcha el programa “Muévete y métete en cintura en la oficina”, que contempla una hora diaria de actividad física dentro del horario laboral y que ya ha comenzado a implantarse en el área de Finanzas.
Las últimas encuestas oficiales de salud indican que, entre los adultos mexicanos, el 72% de las mujeres y el 66% de los hombres padece sobrepeso, pero el problema es más agudo en la capital que supera el promedio nacional. En la oficina de Finanzas, escogida para aplicar el programa antes de extenderlo a otras áreas, un diagnóstico entre los empleados encontró que el 70% tienen sobrepeso y el 20% obesidad.
La atención a enfermedades relacionadas con el sobrepeso, como diabetes, hipertensión, males cardiovasculares e incluso cáncer, costó a México en 2008 más de 42.000 millones de pesos (unos 3.240 millones de dólares), según cifras del gobierno federal.
Para el Secretario de Finanzas, Mario Delgado, “tenemos una generación completa que va a vivir unos 20 años menos debido a las enfermedades crónico-degenerativas ligadas al sobrepeso y obesidad. Por ello hemos querido poner en marcha este programa y que nuestros trabajadores encuentren facilidades a la hora de practicar actividad física”.
Las clases diarias se realizan en una de las salas del edificio de Finanzas habilitada para tal fin e improvisada como si de un gimnasio se tratase. Los trabajadores cuentan con monitores e instructores que les indican qué tipo de actividades tienen que realizar, la intensidad y la frecuencia de las mismas. Generalmente, a la clase matutina asisten los trabajadores del área de seguridad, de los que se requiere de buen estado físico, mientras que a otras dos clases a lo largo del día se envía a trabajadores en los que se han detectado riesgos a su salud. De esta forma, los ejercicios se pueden personalizar y adecuar a las necesidades de cada una de las personas.
El programa “Muévete y métete en cintura en la oficina” también contempla un control nutricional de los trabajadores. De hecho, tras la intensa sesión, mezcla de boxeo, ejercicio aeróbico y fortaleza muscular, los empleados van con la nutricionista para ser pesados y medidos. Según la nutricionista Karina Culebro, “además de ser sedentarios, no comen de forma equilibrada, en su dieta predominan los carbohidratos y las grasas. Pero hay mucho entusiasmo, hay algunos que vienen con nosotros desde hace algunos meses y ya tenemos resultados importantes, personas que han bajado de peso”.
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