El Círculo de Empresarios ha publicado el informe “Hacia un sistema sanitario sostenible (II)”. Se propone desarrollar la prevención y promoción de la salud con el objetivo de ahorrar costes al Sistema Nacional de Salud. Los ciudadanos deben de adoptar hábitos de vida saludables: actividad física, alimentación y revisiones periódicas.
Este informe fue presentado el pasado martes, 16 de julio, por Mónica de Oriol (presidenta del Círculo de Empresarios) y John de Zulueta (presidente del Comité de Sanidad). En él, se hace una valoración positiva del sistema sanitario actual, aunque se destaca la necesidad de abordar cambios para garantizar su sostenibilidad en el futuro.
Entre las medidas que se proponen en el documento, se encuentra la prevención y promoción de la salud con el objetivo de ahorrar costes al sistemas. Además, se señala la necesidad de que los ciudadanos adopten hábitos de vida saludables, como la práctica regular de actividad física, una alimentación equilibrada y las revisiones periódicas.
Según refleja el informe, el énfasis en la atención preventiva es muy importante. El gasto sanitario y los resultados en materia de salud están determinados por factores ajenos al gasto en atención sanitaria curativa, como la renta y conducta de los usuarios. Pero el gasto en salud preventiva y las estrategias para corresponsabilizar a los ciudadanos de su estado físico deben jugar un papel creciente. Los gobiernos pueden contribuir a mejores resultados de salud (campañas contra el tabaco, el alcohol o la obesidad), pero los mecanismos de mercado también pueden jugar un papel. Ligar el copago o las primas del seguro a chequeos médicos puede reforzar el aspecto preventivo de la atención sanitaria.
Para el Círculo de Empresarios, es imprescindible desarrollar la prevención y promoción de la salud. El ciudadano debe ser consciente de los costes de su atención sanitaria de forma que, más allá de controlar la demanda que efectúa de los servicios asistenciales, adopte hábitos de vida saludables. Como ya ocurre en algunos países, como Reino Unido, habría que penalizar en cierta manera a los pacientes que una vez tratados no adopten las pautas indicadas por los profesionales.
Por ello, es necesario poner en marcha campañas que conciencien a la población de la importancia de mantener una vida sana y activa, lo que va a permitir que las personas se sientan mejor, acudan menos al médico y, además, necesiten tomar menos productos farmacéuticos.
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